Más de un siglo criando caballos españoles
Familia Peralta y el caballo PRE
La historia de la familia Peralta está íntimamente ligada a la evolución del caballo PRE durante más de un siglo. Cuatro generaciones han mantenido viva una filosofía basada en la selección, el respeto por el campo y la búsqueda de un caballo funcional, noble y versátil.
Conversamos con Rafael Peralta Revuelta, cuarta generación de una de las ganaderías más emblemáticas de España, para conocer cómo entiende hoy el legado recibido y cuáles son los retos del caballo español en el futuro.

Una forma de mirar el caballo español
Familia Peralta y el caballo PRE
«Sin perder nuestra identidad, hemos sabido mejorar la raza generación tras generación.»
Rafael Peralta Revuelta
Usted representa la cuarta generación de una familia ligada al caballo desde principios del siglo XX. Cuando pasea hoy entre los potros de Rancho El Rocío, ¿qué cree que seguiría reconociendo su bisabuelo Rafael Peralta y qué cree que le sorprendería profundamente?
Rafael Peralta Revuelta
Creo que mi bisabuelo seguiría reconociendo la esencia de lo que comenzó hace más de un siglo: una forma de entender el campo, en la que la agricultura y la ganadería siempre han ido de la mano. También reconocería el compromiso de las distintas generaciones de la familia por mantener vivo ese legado, criando el caballo de Pura Raza Española en el mismo entorno donde todo empezó: las marismas y el valle del Guadalquivir, cuna del caballo andaluz.

Lo que probablemente más le sorprendería sería la enorme evolución que ha experimentado la ganadería. Desde aquellos primeros caballos y yeguas con los que inició el proyecto hasta los ejemplares actuales, el proceso de selección y la mejora genética han permitido alcanzar un nivel extraordinario. Estoy convencido de que se sentiría orgulloso al comprobar cómo, sin perder nuestra identidad, hemos sabido mejorar la raza, generación tras generación.
Su bisabuelo dejó un hierro. Su padre y su tío consolidaron una filosofía de selección. ¿Qué siente que le corresponde aportar a su generación para que dentro de cien años siga teniendo sentido hablar de un caballo Peralta?
Rafael Peralta Revuelta
A mi generación le corresponde, ante todo, respetar el trabajo realizado por quienes nos precedieron. Detrás de un caballo Peralta hay más de un siglo de selección, de experiencia, criterio y pasión, y esa base constituye un patrimonio que debemos conservar.
Pero respetar la tradición no significa quedarse inmóvil. También tenemos la responsabilidad de seguir evolucionando, explorar nuevos caminos y continuar perfeccionando nuestro proceso de cría y selección. Nuestro objetivo debe ser seguir obteniendo ejemplares que mantengan a la ganadería entre las de mayor prestigio y que, dentro de cien años, cuando se hable de un caballo Peralta, ese nombre continúe siendo sinónimo de calidad, funcionalidad, nobleza y excelencia.

El caballo empieza por dentro

Familia Peralta y el caballo PRE
«Si el caballo español dejara de ser un caballo rústico, perdería una de sus señas de identidad más importantes.»
Rafael Peralta Revuelta
En uno de sus discursos afirmó que siempre dieron importancia «no solo a la morfología, sino al buen carácter y al interior del caballo». Nos llamó especialmente la atención esa expresión. ¿Qué significa exactamente el interior de un caballo para un criador?
Rafael Peralta Revuelta
Cuando hablo del interior de un caballo, nos podemos referir precisamente a todo aquello que no se aprecia a simple vista. En nuestra casa siempre ha sido, probablemente, el principal criterio de selección. La belleza es muy importante, y un caballo bien hecho siempre llama la atención, pero un gran caballo no se define únicamente por su aspecto exterior.
Lo verdaderamente importante está dentro: su carácter, su temperamento, su inteligencia, su capacidad para aprender, su nobleza, su docilidad, su disposición para entregarse al trabajo y ese corazón que le hace ir siempre hacia adelante.
Son cualidades que no aparecen reflejadas en una ficha morfológica y que solo se descubren conviviendo con el caballo. Cada ejemplar tiene una personalidad distinta, y ese mundo interior es el que termina marcando la diferencia. Por eso considero que, tanto para quien adquiere un caballo como para un ganadero que selecciona las futuras líneas de cría, conocer ese interior resulta absolutamente fundamental.

Vivimos una época en la que muchas decisiones parecen orientarse hacia la rapidez y la especialización. Sin embargo, ustedes siguen defendiendo la rusticidad, la crianza en libertad y el tiempo como herramientas de selección. ¿Qué cree que perdería el caballo español si dejara de ser un caballo rústico?
Rafael Peralta Revuelta
Si el caballo español dejara de ser un caballo rústico, perdería una de sus señas de identidad más importantes. Una de las grandes virtudes del Pura Raza Española ha sido siempre su capacidad para adaptarse al medio, y esa rusticidad forma parte de su esencia.
Criar caballos exclusivamente en cuadras o boxes nos llevaría, en cierto modo, a obtener animales más artificiales y alejados de aquello que históricamente ha definido a nuestra raza.
En nuestra filosofía, creemos que el caballo debe crecer en libertad, en su hábitat natural y en contacto permanente con el campo. Esa convivencia con el medio ambiente le aporta unas cualidades físicas y mentales que después se reflejan en su comportamiento, en su fortaleza y en su funcionalidad. Esa identidad constituye un patrimonio que tampoco podemos permitirnos perder.

Después de toda una vida observando y montando caballos, ¿cuándo sabe que está delante de un gran caballo? ¿Qué ve usted que quizá una ficha morfológica nunca podrá reflejar?
Rafael Peralta Revuelta
Hay potros que, desde muy jóvenes, despuntan de una forma especial. Sobresalen sobre el resto y uno puede intuir que está delante de un caballo con unas condiciones extraordinarias. Sin embargo, la experiencia también enseña que no conviene precipitarse. Solo el tiempo termina confirmando si aquel ejemplar llegará realmente a convertirse en un gran caballo.
Más allá de lo que pueda reflejar una ficha morfológica, existen aspectos que únicamente se descubren trabajando y conviviendo con él. Tendríamos que seguir de cerca su evolución y tener en cuenta la calidad de sus aires, su actitud ante el trabajo, su inteligencia, su disposición y docilidad para aprender, su entrega y esa capacidad de transmitir sensaciones que distingue a los grandes caballos.

Un caballo para muchas vidas

Familia Peralta y el caballo PRE
«Cuando se selecciona pensando en la funcionalidad, se obtiene un ejemplar capaz de adaptarse a distintos retos.»

Da la sensación de que su familia nunca buscó criar un caballo para una disciplina concreta, sino un caballo capaz de representar al PRE allí donde estuviera. ¿Es esa la verdadera filosofía de la casa?
Rafael Peralta Revuelta
Sí, esa ha sido siempre la filosofía de nuestra casa, aunque con un matiz importante. Durante las últimas décadas nuestra selección ha estado muy influida por el mundo del rejoneo. No es habitual encontrar una ganadería de Pura Raza Española cuya cría haya estado tan vinculada a una disciplina tan exigente como el toreo a caballo.
Esa orientación nos ha llevado a buscar caballos valientes, ágiles, flexibles, nobles y con una extraordinaria capacidad de respuesta. Y, precisamente por ello, hemos conseguido una línea de caballos muy polivalentes y versátiles, capaces de destacar al máximo nivel en disciplinas muy diferentes.
Hemos tenido ejemplos muy significativos. Quinto AP fue campeón de Alta Escuela y al año siguiente ganó la Kür de Gran Premio en SICAB. Quedado AP II, un caballo de capa diluida, fue campeón de Alta Escuela y posteriormente medalla de plata en Equitación de Trabajo.

Fotografía de Carlos Núñez, cedida por Yeguada Agrícola Peralta.
Todo ello demuestra que cuando se selecciona pensando en la funcionalidad, se obtiene un ejemplar capaz de adaptarse a distintos retos. Esa versatilidad ha sido siempre una de las grandes virtudes del Pura Raza Española y una característica que forma parte fundamental del PRE.

Fotografía cedida por Yeguada Agrícola Peralta.
Hoy se recuerda a El Palomo como un caballo legendario, pero imagino que en aquel momento nadie podía prever todo lo que iba a representar junto a Antonio Aguilar. ¿En qué momento fueron conscientes de que aquel caballo había dejado de pertenecer únicamente a la familia Peralta para convertirse en parte de la historia del caballo español?
Rafael Peralta Revuelta
Es cierto que de nuestra casa han salido caballos que, con el paso del tiempo, han alcanzado una proyección internacional extraordinaria. Uno de ellos fue El Palomo, un nombre que le puso el gran Antonio Aguilar, siguiendo la costumbre mexicana de bautizar así a los caballos. Él lo convirtió en uno de los grandes protagonistas de sus espectáculos, de sus películas y de muchas de las canciones que marcaron su carrera.

Para cualquier ganadero supone una enorme satisfacción comprobar que un caballo criado en tu casa acaba formando parte de la memoria colectiva de un país y de la historia del caballo español. Del mismo modo, gracias a la relación con la familia Aguilar llegó también a nuestra ganadería Cabriola, probablemente el caballo más famoso del cine español.
Pero, más allá de la fama de unos pocos ejemplares, creo que la mayor recompensa para un criador es saber que sus caballos han cumplido su misión. Algunos alcanzan un reconocimiento mundial; otros nunca serán conocidos por el gran público. Sin embargo, todos pueden llegar a ser extraordinarios si hacen felices a quienes los montan, los cuidan o conviven con ellos. Esa es, al final, la mayor satisfacción que puede tener un ganadero.
Hay personas que recuerdan un caballo por los títulos que consiguió. ¿Cuál es el caballo que usted recuerda por todo lo que le enseñó?

Rafael Peralta Revuelta
Si tuviera que elegir un caballo por todo lo que me enseñó, sería, sin duda, Rumboso XI. Era un semental tordo de una belleza extraordinaria y de una nobleza excepcional. Fue un caballo muy fotografiado, protagonista de numerosas revistas y un habitual del paseíllo en la Real Maestranza de Sevilla y en muchas de las plazas más importantes.
Yo tendría once o doce años cuando empecé a montar con él, y fue un auténtico maestro. Tenía una sensibilidad especial, hasta el punto de que parecía adivinar el pensamiento del jinete en cada momento. Con él aprendí el valor del tacto, de la suavidad y de la comunicación entre caballo y jinete.
Fue el caballo que me enseñó a sentir la equitación, a comprender la ejecución de aires como el passage, el piaffé o el paso español, pero, sobre todo, me enseñó que un gran caballo no solo obedece: interpreta, acompaña y llega a establecer una conexión única con quien lo monta.
El recuerdo de Rumboso XI permanece imborrable en mi memoria y forma parte de mi manera de entender el caballo todavía hoy.
Más allá de la competición

Fotografía cedida por Yeguada Agrícola Peralta.
Familia Peralta y el caballo PRE
«Más allá de los triunfos, de la fama o del reconocimiento público, creo que el mayor legado que dejaron fue el bien que trataron de hacer a tantas personas.»
Rafael Peralta Revuelta
Su padre y su tío son dos figuras imprescindibles para entender la historia del caballo español. Sin embargo, usted los conoció también lejos de las plazas y de los homenajes. ¿Qué enseñanza cotidiana de ellos sigue guiando hoy cada decisión que toma sobre un caballo?
Rafael Peralta Revuelta
Si hay una enseñanza que sigo teniendo muy presente de mi padre y de mi tío es que nunca hay que dar las cosas por definitivas. Siempre me inculcaron que, por bien que estuviera un caballo o por muchos éxitos que se hubieran conseguido, siempre existía margen para mejorar. Esa búsqueda permanente de la excelencia ha sido una de las grandes señas de identidad de nuestra familia.
También me enseñaron a vivir el éxito con moderación. En este mundo no sirven de mucho los triunfos si uno pierde la humildad. Lo verdaderamente importante es el trabajo diario, la constancia y el esfuerzo silencioso de cada jornada en el campo.
Estar cerca de ellos en el día a día del campo ha sido una auténtica escuela de valores. De ellos aprendí la sobriedad, la austeridad, el respeto por el trabajo bien hecho y la importancia de no creerse nunca más que nadie. Más que enseñarme a criar caballos, me enseñaron una forma de vivir y de entender la vida. Estoy convencido de que esa manera de ser es la que hoy también se refleja en mi relación con el caballo y en cada una de las decisiones que puedo tomar como ganadero.

Muchas personas recuerdan a Ángel y Rafael Peralta por lo que hicieron delante del público. ¿Qué faceta de ellos cree que todavía no ha contado la historia?
Rafael Peralta Revuelta
Creo que mi padre y mi tío fueron dos grandes personajes, no solo del mundo del caballo, sino también de la cultura española. Además de su trayectoria ecuestre, dejaron su huella en ámbitos tan diversos como el cine, la música, la literatura o el mundo agrícola. Eran personas con una enorme curiosidad y con muchas inquietudes.
Sin embargo, hay una faceta que quizá ha pasado más desapercibida y que, para mí, define muy bien quiénes fueron: su generosidad y su espíritu altruista.
Con el paso de los años, incluso después de que ya no estén entre nosotros, se me han acercado muchas personas para contarme cómo, gracias a ellos, pudieron sacar adelante un proyecto, superar una dificultad o llevar a cabo alguna iniciativa de carácter social o solidario.
Como hijo y sobrino de Ángel y Rafael Peralta, descubrir esos gestos me produce una enorme satisfacción y un profundo orgullo. Porque, más allá de los triunfos, de la fama o del reconocimiento público, creo que el mayor legado que dejaron fue el bien que trataron de hacer a tantas personas.

Un patrimonio que sigue vivo

Familia Peralta y el caballo PRE
«La cultura y la genética se complementan: sin la cultura que creó esas líneas de sangre, perderían su sentido; y sin esas líneas, desaparecería una parte esencial de nuestra identidad.»
Rafael Peralta Revuelta
Usted ha defendido que la cría y la doma del PRE forman parte del patrimonio cultural de las marismas del Guadalquivir. ¿Qué le preocupa más de cara al futuro: perder determinadas líneas de sangre o perder la cultura que las hizo posibles?
Rafael Peralta Revuelta
Sinceramente, me preocuparía perder ambas cosas. Tanto las líneas de sangre como la cultura que las hizo posibles forman parte de un mismo patrimonio.
En un territorio como las marismas del Guadalquivir, en el entorno de Doñana, el caballo no es solo un animal; forma parte del paisaje, de la historia, de los oficios y de una manera de entender la vida que se ha transmitido de generación en generación.

Al mismo tiempo, las líneas de sangre son fundamentales. Detrás de cada una de ellas hay décadas de selección y de conocimiento acumulado. Por eso considero imprescindible seguirlas muy de cerca, procurar que no se pierdan y estudiar cuidadosamente los cruces para que puedan mantenerse y continuar mejorando con el paso del tiempo.
No debemos elegir entre una cosa y otra. La cultura y la genética se complementan. Sin la cultura que las creó, las líneas perderían su sentido; y sin esas líneas, también desaparecería una parte esencial de nuestra identidad.
He leído muchas veces hablar del «caballo Peralta». Pero después de estudiar la historia de su familia tengo la sensación de que el verdadero legado no son los caballos, sino el criterio con el que llevan más de un siglo seleccionándolos. ¿Es eso lo que realmente espera transmitir a la quinta generación?
Rafael Peralta Revuelta
Creo que, efectivamente, el caballo Peralta responde a una filosofía muy particular de entender la cría del antiguo caballo andaluz, hoy conocido mundialmente como Pura Raza Española. Siempre hemos querido criar caballos con corazón, con un sello propio y una identidad reconocible. Caballos en los que la belleza vaya siempre acompañada del buen carácter, la nobleza, la docilidad y una excelente montabilidad.
Buscamos ejemplares fáciles de domar, generosos en el trabajo, con inteligencia para aprender y con disposición para entregarse a quien los monta. Pero, además, aspiramos a que conserven ese arte, esa chispa y ese duende que hacen del caballo andaluz y español un animal único.
También defendemos un caballo versátil, capaz de adaptarse a muy distintas circunstancias: un caballo que pueda disfrutar un niño en sus primeros pasos, que monte una amazona con confianza o que sea capaz de competir al máximo nivel en diferentes disciplinas. Esa polivalencia ha sido siempre una de las señas de identidad de nuestra ganadería.
Ese es el legado que queremos transmitir a la siguiente generación. Mantener viva esta filosofía, respetando el trabajo de quienes nos precedieron y continuando su labor con la misma ilusión y el mismo compromiso. Ese es nuestro sueño y por él seguiremos trabajando cada día.
El valor del campo, del tiempo y del criterio

Más de un siglo después de que la familia Peralta comenzara a escribir su historia junto al caballo español, la gran pregunta ya no es únicamente cómo ha cambiado el Pura Raza Española, sino cómo conservar aquello que le dio identidad.
En un tiempo marcado por la tecnología, la especialización y la inmediatez, Rafael Peralta Revuelta continúa defendiendo el valor del campo, del tiempo y del criterio como herramientas irrenunciables para criar un gran caballo. Una filosofía que ha permitido a la familia dejar su huella en disciplinas tan diversas como el rejoneo, la doma clásica, la alta escuela, la equitación de trabajo o la proyección internacional del caballo español, sin perder nunca el vínculo con las marismas del Guadalquivir, donde todo comenzó.
Quizá ese sea el verdadero legado de la familia Peralta. No solo haber criado caballos extraordinarios, sino haber demostrado que la excelencia no empieza únicamente en la genética, sino en la mirada, el criterio y la sensibilidad de quién sabe reconocerla y transmitirla de generación en generación.
Familia Peralta y el caballo PRE
Caballos Campeones en SICAB
Los caballos de la Yeguada Peralta han dejado una importante huella en el Campeonato del Mundo del Caballo de Pura Raza Española, con numerosos Campeones y ganadores de la Copa ANCCE en diferentes disciplinas ecuestres.










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